Anoche, Anantara Villa Padierna volvió a convertirse en uno de los grandes escenarios solidarios de la Costa del Sol con la gala de ChefsForChildren, una cita que ha cerrado su octava edición confirmando la fuerza de un proyecto que une gastronomía, infancia y conciencia social. La iniciativa ha reunido en Benahavís a chefs de primer nivel, instituciones, marcas colaboradoras y familias en torno a un mismo objetivo: apoyar a FEDER y dar visibilidad a las enfermedades raras.
ChefsForChildren 2026 pone a los niños en el centro
La edición de este año ha girado en torno al lema “Comer sano es divertido” y ha tenido como protagonistas a 150 niños, entre ellos menores con enfermedades raras y alumnado de los colegios Daidín y Atalaya. A lo largo del día, los pequeños participaron en talleres de cocina junto a algunos de los cocineros más reconocidos del país, en una experiencia pensada para fomentar hábitos saludables desde una mirada cercana, práctica y participativa.
El componente educativo ha vuelto a ser una de las claves de ChefsForChildren. A los chefs participantes se le sumaron los profesores de Le Cordon Bleu Madrid y el alumnado de la Escuela de Hostelería de Benahavís, reforzando el valor formativo de una cita que no solo emociona, sino que también deja aprendizaje.
Una gala solidaria con sabor malagueño
La gala celebrada anoche puso el broche a una jornada muy especial. El menú degustación de ocho pases estuvo firmado por grandes nombres de la gastronomía malagueña con estrella Michelin: Mario Cachinero, Benito Gómez, Mauricio Giovanini, José Carlos García, Diego Gallegos, Dani Carnero, David Olivas y Diego del Río. El cóctel previo corrió a cargo del chef ejecutivo del hotel, Manuel Navarro, y el pan de la velada llevó la firma de Domi Vélez.












Más allá del nivel culinario, la gala volvió a demostrar que la cocina también puede ser una herramienta de encuentro y de ayuda real. En esta octava edición, la recaudación se destina a FEDER, la Federación Española de Enfermedades Raras, una entidad que agrupa a más de 400 asociaciones en España y trabaja para impulsar la investigación, mejorar el acceso a tratamientos y dar visibilidad a estas patologías.
El respaldo institucional consolida el proyecto
ChefsForChildren ha contado también con un importante respaldo institucional. Durante la jornada, representantes de la Junta de Andalucía, la Diputación de Málaga, la Mancomunidad de Municipios de la Costa del Sol Occidental y el Ayuntamiento de Benahavís pusieron en valor una iniciativa que conecta salud, formación, producto de proximidad y solidaridad.
Ese apoyo refuerza la dimensión pública de un evento que ha conseguido crecer sin perder su esencia: poner a los niños en el centro y utilizar el prestigio de la alta cocina para generar impacto social.
Más de 65 cocineros volcados con la iniciativa
Uno de los datos que mejor explica la dimensión alcanzada por ChefsForChildren es la implicación altruista de más de 65 cocineros llegados de distintos puntos de España. Entre ellos figuran nombres de enorme peso en la gastronomía nacional, junto a chefs invitados como Alberto Chicote, Andrea Tumbarello, Diego del Río, Domi Vélez o Luis Valls.
A ello se suma el respaldo de patrocinadores y colaboradores como Porsche, Bodegas Emilio Moro, Joselito, Le Cordon Bleu Madrid, Iberia, Acciona, Harley-Davidson, Fundación La Caixa con Acción Social CaixaBank y Vocento, entre otros. Una red de apoyos que permite que el proyecto mantenga su capacidad de convocatoria y su vocación transformadora.
Gastronomía con propósito
ChefsForChildren no se limita a organizar una gala ni a reunir nombres relevantes de la cocina española. Su valor está en haber construido, edición tras edición, un formato reconocible en el que la gastronomía sirve para educar, sensibilizar y ayudar. Ese equilibrio entre excelencia culinaria, infancia y solidaridad es precisamente lo que ha convertido esta cita en un referente.
La gala de anoche dejó una imagen clara: cuando el talento se pone al servicio de una causa, el resultado va mucho más allá de una gran cena. Se convierte en una acción colectiva con impacto real.



















































































