La Térmica inaugura este jueves 4 de junio ‘Murmuración’, la nueva exposición individual del artista estadounidense Ryan Schneider, una muestra inédita creada tras dos meses de residencia artística en Málaga y concebida en diálogo directo con el centro cultural de la Diputación. La exposición podrá visitarse hasta el 13 de septiembre en la sala 017 y en distintos espacios del recinto.
Ryan Schneider en La Térmica: una residencia artística convertida en exposición
La Térmica, centro de cultura contemporánea de la Diputación de Málaga, abre al público este jueves 4 de junio una de sus grandes apuestas expositivas del año: ‘Murmuración’, la nueva muestra individual de Ryan Schneider, artista estadounidense afincado en Joshua Tree, California, y reconocido por una obra profundamente vinculada a la naturaleza, los materiales orgánicos y las formas simbólicas.
La exposición es el resultado de dos meses de residencia artística en La Térmica, la primera estancia internacional específica y de larga duración impulsada por el centro. Durante este tiempo, Schneider ha trabajado en contacto directo con el espacio, sus materiales, su equipo y la comunidad que habita diariamente el recinto.
La inauguración tendrá lugar a las 20.00 horas en la sala 017, aunque la propuesta no se limita al interior de la sala. Parte de las obras se expanden por jardines y zonas de tránsito, favoreciendo un encuentro más espontáneo entre el público y las piezas.
Una muestra creada de Málaga para Málaga
La presentación de ‘Murmuración’ ha contado con la presencia del presidente de la Diputación de Málaga, Francisco Salado; el propio Ryan Schneider, y la comisaria de la exposición y fundadora de Mármol&Fa, Alicia Gutiérrez Mármol.
Salado ha subrayado la importancia de que La Térmica continúe consolidándose como un espacio de creación contemporánea capaz de atraer talento internacional. “Es un honor contar en La Térmica con un artista del nivel internacional de Ryan Schneider y haber podido verlo trabajar aquí con tanta implicación, sensibilidad y excelencia técnica”, ha destacado.
El presidente de la Diputación también ha señalado que ha sido un privilegio seguir de cerca el proceso del artista durante estos meses, resaltando su generosidad, su implicación con el proyecto y su forma de relacionarse con el equipo y con la comunidad del centro.
Por su parte, Alicia Gutiérrez Mármol ha definido la propuesta como una exposición “que se siente” y que ha sido “creada de Málaga, para Málaga”.
‘Murmuración’, una escultura monumental en madera de sapele
El eje central de la exposición es la obra que da título a la muestra, ‘Murmuración’, una escultura monumental realizada en madera de sapele que supera los tres metros de altura y recibe al visitante en el acceso principal de La Térmica.
Se trata de la obra de mayor escala realizada hasta la fecha por Ryan Schneider. La elección del sapele no es casual. Esta madera, considerada sagrada en distintas culturas africanas, se vincula simbólicamente con la sanación espiritual, la calma y la meditación.
Para Schneider, trabajar con este material en un espacio comunitario como La Térmica ha tenido algo de gesto ritual. La pieza invita a la pausa, a la presencia y a una forma distinta de mirar dentro de un centro marcado por la actividad diaria, el tránsito de personas y la convivencia de públicos diversos.
Esculturas, materiales recuperados y memoria del territorio
La exposición reúne esculturas y obras de distintos formatos, desde pequeñas piezas de apenas 23 centímetros hasta creaciones monumentales de más de tres metros de altura.
Muchas de las obras han sido realizadas durante la residencia artística en Málaga. Algunas incorporan maderas recuperadas de antiguas construcciones y vías ferroviarias de la ciudad, reforzando así el vínculo entre la obra, el territorio y la memoria de los materiales.
Schneider también ha tallado personalmente algunos de los pedestales que sostienen sus esculturas. En su propuesta, estos elementos dejan de ser simples soportes para convertirse en parte esencial del lenguaje artístico. Todo forma parte de un mismo conjunto, de una constelación de formas que dialogan entre sí y con el espacio que las acoge.
La inteligencia colectiva como metáfora artística
El título ‘Murmuración’ hace referencia al fenómeno natural que producen las bandadas de estorninos cuando vuelan de forma sincronizada y crean figuras cambiantes en el cielo.
Más allá de su belleza visual, Schneider encuentra en esta imagen una metáfora de la convivencia, la confianza y la inteligencia colectiva. Individuos que se mueven juntos, se escuchan y se adaptan constantemente para avanzar en común.
Esa idea atraviesa toda la exposición. Obras procedentes de distintos lugares conviven con piezas creadas durante la residencia en La Térmica, generando nuevas relaciones con el espacio y con el público.
Para el artista, el concepto adquirió además un significado especial tras observar varias murmuraciones sobrevolando la frontera entre Estados Unidos y México. Aquella imagen conectó con su activismo y con su compromiso con las comunidades migrantes en California. Al llegar a Málaga, Schneider encontró en La Térmica una energía parecida: un lugar vivo, compartido por estudiantes, artistas, familias, profesionales y públicos diversos.
Una colaboración entre Málaga y el circuito artístico internacional
‘Murmuración’ es también un ejemplo del modelo de colaboración cultural que impulsa La Térmica, uniendo el tejido creativo local con agentes de referencia internacional.
La exposición está comisariada por Mármol&Fa, proyecto dirigido por la gestora cultural malagueña Alicia Gutiérrez Mármol, especializado en creación contemporánea y colaboraciones con artistas nacionales e internacionales.
La muestra cuenta además con la colaboración de la Galería Almine Rech, una de las galerías de arte contemporáneo más influyentes del panorama internacional y representante de Ryan Schneider.
Esta alianza sitúa a Málaga en diálogo directo con el sistema artístico global y refuerza el papel de La Térmica como espacio de producción, experimentación y encuentro.
La primera residencia artística internacional de larga estancia en La Térmica
El proyecto marca un hito en la trayectoria del centro cultural. No solo por la exposición, sino por el proceso que la ha hecho posible.
Durante dos meses, La Térmica ha abierto sus puertas al trabajo de Ryan Schneider, permitiendo que los visitantes pudieran acercarse al proceso creativo del artista. Esta dimensión abierta convierte la residencia en algo más que una estancia de producción: la transforma en una experiencia compartida.
La propuesta tendrá continuidad en la programación del centro con actividades vinculadas a la muestra, entre ellas un taller familiar que formará parte de la próxima edición de Ancá La Térmica, el sábado 6 de junio.
Ryan Schneider: naturaleza, misticismo y forma simbólica
Ryan Schneider nació en Indianápolis, Estados Unidos, y vive y trabaja en Joshua Tree, California. Licenciado en Bellas Artes por el Maryland Institute College of Art, desarrolla una práctica artística que explora distintas disciplinas y materiales como la madera, la piedra, el bronce o el oro.
Su obra está influida por el ecosistema del desierto de Mojave, la mitología, el misticismo y ciertas referencias al modernismo europeo. Sus esculturas evocan formas que parecen situarse entre lo prehistórico y lo futurista, entre lo ancestral y lo visionario.
El trabajo de Schneider forma parte de importantes colecciones públicas y privadas internacionales, entre ellas Palm Springs Art Museum, Hall Art Foundation, Long Beach Museum of Art y The Crocker Museum. Además, su obra ha sido publicada en medios especializados como Frieze, Artforum, Sculpture Magazine, The New Yorker o Art in America.
Una exposición para mirar con calma
‘Murmuración’ podrá visitarse en La Térmica hasta el 13 de septiembre. La muestra invita a recorrer el espacio desde otra disposición: con atención, con escucha y con la conciencia de que cada obra forma parte de un diálogo mayor.
La apertura al público será este jueves 4 de junio a las 20.00 horas. Una oportunidad para descubrir cómo una residencia artística internacional puede convertirse en una experiencia profundamente conectada con Málaga, sus materiales, su comunidad y su manera de entender la cultura como lugar de encuentro.














