Málaga inicia su etapa como Capitalidad Europea de la Cultura Gastronómica 2026/2027 con un programa que convierte la cocina malagueña en una expresión de identidad, cultura y territorio. La ciudad recoge el testigo de Gdansk y activa un calendario con más de un centenar de acciones para reivindicar la gastronomía como patrimonio vivo, producto local, sostenibilidad, excelencia e innovación.
La Capitalidad Europea de la Cultura Gastronómica Málaga mira a los 103 municipios
La Diputación de Málaga participará de forma activa en la programación a través de Sabor a Málaga, con el objetivo de extender esta capitalidad más allá de la ciudad y hacer partícipe a toda la provincia. La institución provincial tiene previstas más de 70 actividades propias hasta mayo del próximo año, dentro de un calendario global que supera las 100 acciones.
El presidente de la Diputación, Francisco Salado, ha subrayado que este reconocimiento supone “una gran oportunidad para todos los que forman parte de cualquiera de los eslabones de la cadena del sector, desde los productores hasta el consumidor final”. También ha defendido que “el éxito de la ciudad es compartido por cada uno de los 103 municipios de la provincia”.
La presentación del programa se ha celebrado en el Salón de los Espejos del Ayuntamiento de Málaga, con la participación del alcalde, Francisco de la Torre; el concejal delegado de Turismo y Promoción de la Ciudad, Jacobo Florido; los copresidentes de la Comunidad Europea de la Nueva Gastronomía, Rafael Ansón y Maciej Dobrzyniecki; y representantes de las entidades vinculadas al proyecto.
Málaga, donde comer es cultura
La capitalidad se desarrollará bajo el lema “Málaga, donde comer es cultura”, una declaración de intenciones que sitúa la gastronomía malagueña más allá de la oferta turística. El objetivo es mostrarla como una forma de memoria colectiva, de relación con el territorio y de orgullo compartido.
La distinción, concedida por la Comunidad Europea de la Nueva Gastronomía, reconoce cada año a una ciudad europea representativa por su riqueza culinaria, su capacidad de innovación y su vínculo entre gastronomía, cultura y sostenibilidad.
En el caso de Málaga, el reconocimiento pone el foco en su tradición mediterránea, la calidad de su producto, el talento de su sector hostelero y la capacidad de conectar cocina, turismo, formación, innovación y respeto por el entorno.
Producto local, excelencia y futuro
El programa diseñado por el Ayuntamiento de Málaga se estructura en torno a tres grandes ejes: el origen, la excelencia y el futuro. El primero busca mostrar la despensa malagueña como cultura viva. El segundo pone el acento en el producto local y la restauración de calidad. El tercero mira hacia el kilómetro cero, el mar, la sierra y la huerta como activos clave para los próximos años.
La participación de Sabor a Málaga permitirá llevar esta visión a las distintas comarcas de la provincia mediante ferias gastronómicas, concursos de productos, jornadas profesionales, rutas culinarias, congresos especializados y acciones de promoción. Además, la Diputación trabaja en la organización de un gran evento en Madrid para divulgar la esencia de la cultura gastronómica malagueña.
Un programa con entidades clave del sector gastronómico
La Capitalidad Europea de la Cultura Gastronómica reúne a un amplio tejido de entidades públicas, académicas y profesionales. Junto al Ayuntamiento de Málaga y la Diputación, participan la Comunidad Europea de la Nueva Gastronomía, Mahos, La Carta Malacitana, el Consejo Regulador de las Denominaciones de Origen Málaga, Sierras de Málaga y Pasas de Málaga, la Universidad de Málaga, la Academia Gastronómica de Málaga y el Club Gastronómico KM0, entre otros.
Entre las acciones destacadas figura “Málaga en 10 platos”, una propuesta impulsada por la Comunidad Europea de la Nueva Gastronomía para condensar la identidad culinaria de la ciudad en una sola mesa.
También se celebrarán cenas con cocineros procedentes de anteriores Capitales Europeas de la Cultura Gastronómica, como Cracovia, Oeiras, Estocolmo, Madrid y Gdansk, con el objetivo de generar un diálogo culinario entre distintas ciudades del continente.
Cocina tradicional, Picasso y recetas perdidas
Mahos impulsará talleres experimentales de cocina tradicional en escuelas de hostelería, mientras que La Carta Malacitana desarrollará la propuesta “La Gastronomía en Picasso”, con menús inspirados en la obra del pintor malagueño.
El Consejo Regulador de las Denominaciones de Origen Málaga, Sierras de Málaga y Pasas de Málaga organizará catas populares en barrios y espacios culturales abiertos, acercando al público algunos de los productos más representativos de la provincia.
La Universidad de Málaga, a través de Gastrocampus de innovación, desarrollará un taller de geolocalización de recetas perdidas. En esta iniciativa, estudiantes del Grado de Ciencias Gastronómicas rastrearán recetas no escritas en distintos puntos de la provincia, con el propósito de preservar una parte esencial del patrimonio culinario malagueño.
Málaga desde fuera y homenaje a figuras gastronómicas
La Academia Gastronómica de Málaga pondrá en marcha el ciclo de charlas “Málaga desde fuera”, en el que grandes nombres de la gastronomía nacional analizarán la cocina malagueña desde una mirada externa.
Por su parte, el Club Gastronómico KM0 celebrará una edición especial de su ciclo “Malagueños con Sabor”, dedicado este año a Enrique Mapelli y Mari Pepa Estrada, dos figuras vinculadas a la historia gastronómica de la ciudad.
La capitalidad nace así con vocación de legado. No se plantea solo como una agenda de actividades, sino como una oportunidad para reforzar la participación ciudadana, impulsar prácticas sostenibles, fortalecer la formación profesional y consolidar redes de cooperación europeas que permanezcan más allá del periodo oficial de la designación.
Málaga asume este reconocimiento con una idea clara: la gastronomía no solo se degusta. También se hereda, se protege, se comparte y se proyecta como una parte esencial de la cultura de un territorio.













