Más de 10.500 personas han participado en la primera edición de las Fiestas de la Victoria Málaga, celebradas del 3 al 6 de septiembre con una programación que ha combinado música, artesanía, gastronomía y algunas de las tradiciones más reconocibles de la ciudad. La iniciativa, impulsada por Cervezas Victoria junto al Ayuntamiento y la Diputación de Málaga, ha llevado sus actividades a la Fábrica Victoria, La Térmica, la Plaza de Toros de La Malagueta y el Parque San Rafael.
Durante cuatro jornadas, la celebración ha recorrido distintas formas de entender y vivir la cultura malagueña. Desde los conciertos de artistas como El Kanka, María Peláe, Carlos Sadness o Besmaya hasta un taller dedicado a la elaboración de biznagas, una muestra vinculada a la jábega, mercados de artesanía local y una gran verbena popular.
Una propuesta planteada para conectar la Málaga tradicional con las nuevas generaciones y que, tras la respuesta obtenida en su primera edición, aspira a consolidarse como una cita dentro del calendario cultural de la ciudad.
Fiestas de la Victoria Málaga: cuatro días para celebrar la cultura de la ciudad
El concepto de las Fiestas de la Victoria ha ido más allá de concentrar toda la programación en un único recinto. Cada jornada ha tenido un escenario y una personalidad diferente, permitiendo que la celebración se extendiera por distintos puntos de Málaga y atrajera también a públicos diversos.
La música ha ocupado una parte importante del programa, pero compartiendo protagonismo con expresiones profundamente vinculadas a la identidad local.
El resultado ha sido una programación donde han convivido el pop, el flamenco, la copla, el folclore y la música electrónica con la artesanía, las biznagas y la tradición marinera de las jábegas y los jabegotes.
Una combinación pensada para acercarse tanto a quienes buscan nuevas propuestas culturales como a quienes reconocen en estas costumbres parte de la memoria de Málaga.
Fábrica Victoria abre las fiestas entre música y artesanía
La Fábrica Victoria fue el escenario elegido para inaugurar las celebraciones el jueves 3 de septiembre.
La actuación de Besmaya dio comienzo a cuatro días de programación y situó desde el principio la música en directo como uno de los grandes ejes de la cita.
Junto al concierto se instaló un mercado artesanal con presencia de Oceánica, Ana Lanas y Ayla Atelier, tres propuestas relacionadas con la creatividad y la producción local.



La Fábrica volvió a convertirse en punto de encuentro el domingo 6 de septiembre, esta vez para acercarse a uno de los símbolos más reconocibles de la ciudad: la biznaga malagueña.
El taller permitió a los participantes conocer su origen, su historia y el proceso artesanal que permite transformar las flores de jazmín en una de las imágenes más identificables de Málaga.
La actividad se completó con una visita a la fábrica para conocer el proceso de elaboración de los distintos estilos de cerveza Victoria y su museo, antes de finalizar con una cata de cervezas.
La Térmica reúne música contemporánea, artesanía y tradición marinera
El viernes 4 de septiembre, las Fiestas de la Victoria se trasladaron a La Térmica, que recibió a más de 2.800 asistentes.
La música volvió a ejercer como hilo conductor de la jornada, aunque con una programación muy diferente a la del día anterior.
Por uno de sus escenarios pasaron Sike, Victorias, Carlos Sadness y Alizzz DJ Set, mientras que el segundo espacio contó con las sesiones de Felipe DJ, Nur Nur y M.E.M.O.
La propuesta convirtió La Térmica en uno de los puntos más contemporáneos de las fiestas, combinando conciertos y sesiones de DJ con otras actividades destinadas a reforzar el vínculo con la cultura local.



Entre ellas destacó un mercado artesanal malagueño y un encuentro dedicado a la jábega y los jabegotes.
La actividad acercó al público una tradición estrechamente relacionada con la historia marítima de Málaga, donde las embarcaciones, la pesca, el cante y la propia forma de vida de las comunidades vinculadas al mar forman parte de un mismo patrimonio cultural.
La combinación de nuevas tendencias y tradiciones locales ha sido precisamente una de las señas de identidad de esta primera edición.
Cuatro generaciones de música malagueña toman La Malagueta
La jornada del sábado 5 de septiembre llevó las Fiestas de la Victoria hasta uno de los espacios más reconocibles de la ciudad: la Plaza de Toros de La Malagueta.
El cartel reunió a cuatro nombres malagueños pertenecientes a generaciones y estilos diferentes.
Los hermanos JavyPablo fueron los encargados de abrir la programación a las 18.30 horas con su propuesta de pop de autor.
Después llegó el turno de Tabletom, formación histórica de la música malagueña cuya trayectoria forma ya parte de la memoria musical de varias generaciones.
María Peláe tomó posteriormente el escenario con su particular manera de combinar flamenco, humor, letras directas y crítica social.
El cierre quedó en manos de El Kanka, uno de los cantautores malagueños con mayor proyección de los últimos años.
La elección de los artistas permitió construir, dentro de una misma jornada, un pequeño recorrido por diferentes generaciones de la música hecha desde Málaga, conectando propuestas consolidadas con otras más recientes.
El Parque San Rafael recupera el espíritu de la verbena popular
El domingo 6 de septiembre, la celebración cambió nuevamente de registro.
El Parque San Rafael acogió una gran verbena popular de acceso libre y gratuito, concebida como una de las jornadas más abiertas y participativas de las Fiestas de la Victoria.
La programación recuperó diferentes manifestaciones de la cultura popular y del folclore malagueño.
Por el escenario pasaron el Grupo Socio Cultural Solera, la Asociación Folclórica Cultural Juan Navarro, María Oliva, Lidia Gómez, Raquel Framit y el Grupo Esencia y Compás.
Las actuaciones acompañaron al público durante buena parte de la jornada y devolvieron a la celebración el espíritu de las verbenas tradicionales, con música, baile y encuentro vecinal.
A partir de las 18.00 horas, la programación dio un giro con la llegada del colectivo local Recreo, que tomó el relevo con diferentes sesiones de DJ hasta poner el punto final a cuatro días de actividades.
Biznagas, jábegas y artesanía para contar Málaga desde sus símbolos
Uno de los elementos que ha diferenciado estas fiestas ha sido precisamente la decisión de no limitar la programación a los conciertos.
Las biznagas, las jábegas, el folclore y la artesanía local han tenido presencia junto a artistas actuales y propuestas vinculadas a la música electrónica.
La intención ha sido reunir en una misma programación distintas maneras de representar Málaga.
La biznaga mantiene su fuerte vinculación con la imagen y las costumbres de la ciudad. La jábega remite directamente a su pasado marinero y a las comunidades que durante generaciones vivieron vinculadas al Mediterráneo. El folclore y las actuaciones populares mantienen vivas canciones, bailes y formas de celebración compartidas.
Frente a ellas, los conciertos y las sesiones de DJ han aportado la mirada de una Málaga contemporánea.
Esa convivencia entre memoria y presente ha marcado el carácter de unas fiestas que pretenden evolucionar sin perder su identidad local.
Una primera edición que quiere encontrar su lugar en el calendario cultural
Las más de 10.500 personas que han pasado por las distintas actividades dejan un primer balance positivo para una celebración que acaba de incorporarse a la agenda de septiembre.
Sus organizadores plantean las Fiestas de la Victoria como un proyecto con vocación de continuidad, con la intención de incorporar nuevas actividades en próximas ediciones y potenciar todavía más su carácter popular.
El reto estará ahora en conseguir que la cita adquiera personalidad propia y encuentre su espacio entre la amplia programación cultural y festiva que Málaga mantiene durante buena parte del año.
Esta primera edición ha definido ya algunas de sus claves: descentralizar las actividades, reunir a diferentes generaciones y utilizar la música, la artesanía y las tradiciones malagueñas como elementos de conexión.
Cuatro días, cuatro escenarios y más de 10.500 asistentes han servido para poner en marcha una celebración que quiere convertir los días previos a la festividad de la Victoria en una nueva oportunidad para reunirse alrededor de la cultura de Málaga.















