Los Delinqüentes regresaron a Marenostrum Fuengirola con un concierto dedicado al disco que marcó a toda una generación. La jornada, en la que también participaron Cervatana, Mesalla y El Jose, culminó con un recorrido completo por El sentimiento garrapatero y algunos de los temas más reconocidos de la banda jerezana.
Marenostrum Fuengirola acogió una nueva jornada musical encabezada por Los Delinqüentes, que volvieron a encontrarse con su público a través de las canciones de El sentimiento garrapatero, uno de los trabajos más representativos de su trayectoria.
Desde primera hora de la tarde, el recinto fuengiroleño fue recibiendo a los asistentes para una programación que reunió diferentes formas de entender la música andaluza. La intensidad fue creciendo con cada actuación hasta desembocar en el esperado concierto de la formación jerezana.
Cervatana, Mesalla y El Jose abrieron la jornada en Marenostrum
Cervatana fue el encargado de inaugurar la tarde. Sus canciones sirvieron para romper el hielo y marcar el tono de una jornada que fue ganando ritmo desde los primeros compases, impulsada por la energía que caracteriza sus directos.
Después llegó el turno de Mesalla, que mantuvo la intensidad con una propuesta en la que convivieron sonidos actuales y raíces andaluzas. El público acompañó sus temas y respondió con cercanía durante una actuación que preparó el ambiente para el siguiente artista.
El Jose llevó al escenario su habitual buen humor y un repertorio en el que las letras adquirieron un papel protagonista. Su interpretación cercana y la complicidad generada con los asistentes dieron paso a uno de los momentos más esperados de la noche: la llegada de Los Delinqüentes.
Los Delinqüentes recorren El sentimiento garrapatero de principio a fin
La entrada de la banda estuvo acompañada por una ovación. Los primeros acordes dieron comienzo a un recorrido completo por El sentimiento garrapatero, con un público que respondió coreando las letras y acompañando las canciones con palmas.
Uno de los primeros momentos de mayor conexión llegó con A la luz del Lorenzo. Después sonaron temas como El aire de la calle y Poeta encadenado, recibidos entre aplausos y voces que siguieron prácticamente cada estrofa.
La actuación confirmó la vigencia de un repertorio que conserva intacta su capacidad para conectar con quienes descubrieron al grupo en sus inicios y con nuevas generaciones que se han incorporado posteriormente a su universo musical.
Un recuerdo para Migué y una emotiva dedicatoria
Antes de continuar con el concierto, Los Delinqüentes hicieron una pausa para recordar a Miguel Benítez, Migué, figura esencial en la historia de la formación.
“Tenemos una estrella que nos guía, que es nuestro hermano Migué”, expresaron desde el escenario ante un público que recibió sus palabras con emoción.
El grupo también quiso recordar a Fátima, una amiga de Málaga fallecida recientemente, a quien dedicaron la siguiente canción antes de retomar el ritmo habitual del directo.
La primavera trompetera, uno de los momentos más celebrados
Tras este momento de recuerdo, el concierto continuó con una sucesión de canciones que mantuvo la conexión con los seguidores hasta llegar a La primavera trompetera, uno de los temas más celebrados de la noche.
El cierre llegó con Chinchetas y Trabubulandia, que pusieron el broche a una actuación marcada por el sonido en el que conviven rumba, rock, flamenco y otras influencias que han definido la identidad de Los Delinqüentes desde sus comienzos.
Más que un ejercicio de nostalgia, el concierto demostró que sus canciones continúan ocupando un lugar propio en el imaginario musical de varias generaciones.

Una noche de música andaluza en Marenostrum Fuengirola

Una noche de música andaluza en Marenostrum Fuengirola
La jornada reunió estilos diferentes sobre un mismo escenario y mostró distintas formas de acercarse a las raíces andaluzas. Cervatana, Mesalla y El Jose construyeron el camino hacia un cierre protagonizado por una banda cuya música mantiene su capacidad para reunir, emocionar y convertir cada canción en una celebración colectiva.
Con Los Delinqüentes en Marenostrum Fuengirola, el recinto volvió a vivir una de esas noches en las que público y artistas comparten algo más que un repertorio: una memoria musical común que sigue muy presente.













