Rafael Urquizar ha presentado MALAKA en París, una colección Primavera Verano 2027 que mira directamente a Málaga, al Mediterráneo y a las culturas que han construido la identidad de la ciudad. El diseñador malagueño mostró sus 35 propuestas en el Hôtel Le Marois, en el contexto de la Paris Fashion Week, siete meses después de presentar VERTIGE en este mismo escenario.
La presentación de MALAKA en París marca un nuevo paso en la proyección internacional de Rafael Urquizar. La colección toma como punto de partida la antigua denominación fenicia de Málaga para construir un relato contemporáneo en el que conviven historia, paisaje, arquitectura, materia y memoria.

El desfile recorrió las tres salas del Hôtel Le Marois ante representantes institucionales, profesionales de la moda, influencers y creadores de contenido. Entre los asistentes se encontraban la diputada provincial Esperanza González; Jesús María Montes, periodista referente de la moda española y director de Flash Moda; y personal de la Embajada y del Consulado de España en París.


MALAKA: Málaga como punto de partida
MALAKA nace de una mirada a la Málaga construida durante siglos por diferentes civilizaciones. Fenicios, romanos y musulmanes aparecen en el imaginario de una colección que evita las referencias literales y traslada ese legado al lenguaje de la moda.
«MALAKA está inspirada en la Málaga de siglos y siglos, en tantas culturas que han pasado por aquí y tantas que se han quedado, dejándonos un patrimonio enorme. Un patrimonio que quizá no vemos, pero que está dentro de cada uno de nosotros, en nuestro ADN», explica Rafael Urquizar.
El Mediterráneo funciona como elemento vertebrador. El diseñador lo entiende no solo como paisaje, sino como parte de una forma de vivir y mirar compartida por quienes han habitado Málaga a lo largo de su historia.
«Nuestra vida gira en torno al mar. Lo tenemos enfrente y es lo que nos da potencia. La idea de la mujer y el mar ha estado siempre presente en las civilizaciones que han pasado por aquí: fenicios, romanos y musulmanes han mirado a ese mismo mar, y ese mar es el que inspira la colección», señala.
Andrea Dragulin abre el desfile de Rafael Urquizar en París
La modelo malagueña Andrea Dragulin fue la encargada de abrir el desfile con un conjunto rojo de fuerte construcción. Una chaqueta estructurada y ceñida a la cintura se combinaba con una parte inferior fluida y asimétrica.
El primer look anticipó uno de los principales juegos de MALAKA: la convivencia entre estructura y movimiento, una constante en las 35 salidas de la colección.
La puesta en escena cedió todo el protagonismo a las prendas. Las modelos recorrieron las tres salas del palacio parisino mientras el sonido de las olas abría la banda sonora. Una referencia directa al Mediterráneo que introducía al público en el universo creativo de la propuesta.
Desde ese comienzo, la música evolucionó hacia una atmósfera profunda y ceremonial. Resonancias mediterráneas y orientales, percusiones, voces y texturas ambientales se mezclaron con una producción electrónica contemporánea, progresiva e hipnótica.
Del rojo al negro: el recorrido cromático de MALAKA
El color articula buena parte de la narrativa de MALAKA SS27. La colección comienza con un rojo intenso que domina las primeras salidas y da paso después a diferentes azules, desde tonalidades acero hasta matices más profundos, combinados con blanco y negro.
La paleta continúa hacia los crudos, marfiles y blancos, mientras los contrastes oscuros acentúan la construcción de las prendas.
El verde protagoniza otro de los bloques más expresivos, con tonalidades relacionadas con el paisaje mediterráneo. Finalmente, blanco y negro construyen una sucesión de propuestas más gráficas y depuradas.
El desfile culmina con una silueta completamente oscura, larga y voluminosa, rematada por una pieza arquitectónica que enmarca la cabeza y los hombros a modo de capucha.
Arquitectura, geometría y materiales trabajados en el atelier
La luz del sur, la sal, los muros encalados, la piedra, la cerámica, la arquitectura mediterránea y la geometría nazarí forman parte del universo de la colección.
Urquizar no reproduce estos elementos de manera evidente. Los transforma en proporciones, volúmenes, texturas y superficies que cobran sentido con el cuerpo y el movimiento.
Los materiales combinan algodones y sedas con tejidos tecnológicos trabajados mediante técnicas de atelier. Aparecen brocados, gasas de seda, bordados y una red que remite a las utilizadas tradicionalmente por los pescadores.
El dibujo de algunas prendas tampoco procede de estampados convencionales. Se construye mediante cortes y piezas de diferentes colores integradas en el propio patrón.
Las siluetas mantienen una de las señas de identidad del diseñador: estructura, precisión técnica y líneas limpias.
«Es una colección muy pensada. Tiene un engranaje desde que empieza hasta que termina y un hilo conductor que para mí es fundamental. No me interesa que cada modelo sea distinto: quiero que todo conduzca a una historia final. Creo que MALAKA consigue ser una colección muy compacta», afirma Urquizar.
Complementos creados junto a Elena Fajardo
Los complementos vuelven a formar parte del discurso de la firma. Rafael Urquizar y Elena Fajardo han desarrollado conjuntamente pendientes, pulseras y chokers creados expresamente para MALAKA.
La colaboración entre ambos se amplía esta temporada con un mayor número de piezas, concebidas para mantener las formas depuradas y la continuidad estética de la colección.
Rafael Urquizar consolida su presencia en París
La presentación de MALAKA supone el segundo desfile de Rafael Urquizar en París durante 2026. Siete meses antes había llevado al mismo Hôtel Le Marois su colección VERTIGE Otoño Invierno 2026/27.
El regreso tiene además un significado especial para el diseñador, formado precisamente en París en ESMOD International Fashion Group y con más de cuatro décadas de trayectoria vinculada a la costura, el prêt-à-couture y la moda nupcial.
Tras el desfile, Urquizar resumió el momento con una declaración especialmente ligada a Málaga:
«Presentar MALAKA en París es un sueño cumplido. Cada vez me siento más cómodo en la capital mundial de la moda y espero haber contribuido a que el nombre de Málaga vuelva a sonar a nivel internacional, asociado a la creatividad y a la excelencia».
Málaga de Moda, Ayuntamiento de Málaga, Automotor Premium y Vueling apoyan MALAKA
El proyecto ha contado con el respaldo de Málaga de Moda, marca promocional de la Diputación de Málaga; el Ayuntamiento de Málaga; Automotor Premium, de Grupo Safamotor; y Vueling.
También han colaborado Antonio Eloy Peluqueros e IDEM, junto al trabajo de Elena Fajardo en el desarrollo de los complementos.
Con MALAKA, Rafael Urquizar lleva a París una visión de Málaga alejada de interpretaciones folclóricas. La ciudad se convierte en origen creativo de una colección que transforma su patrimonio, su arquitectura, su luz y su relación con el Mediterráneo en un lenguaje contemporáneo.
Fotografías: Luisma Gómez Pozo























