Turismo Costa del Sol reunió el miércoles 14 de enero de 2026 a un grupo de wedding planners procedentes de fuera de la provincia en una recepción celebrada en una de las villas de Puente Romano (Marbella). El encuentro, organizado en colaboración con Marbella Club, Puente Romano y el diseñador Rafael Urquizar, se enmarca en una acción de tres días para reforzar el posicionamiento de Marbella y la provincia como destino de destination weddings para el mercado internacional.
Tres días para descubrir la Costa del Sol como destino de bodas
Durante la experiencia, las profesionales invitadas han conocido distintos enclaves y venues de la provincia, además de participar en reuniones de trabajo con empresarios y directivos vinculados al sector nupcial. El objetivo ha sido mostrar, sobre el terreno, el potencial de la Costa del Sol para acoger bodas de parejas extranjeras, con propuestas que suelen ir más allá del día de la celebración e incluyen eventos previos y posteriores.
La acción se ha desarrollado también junto a los organizadores de TOP Bodas, sumando visibilidad y conexión directa con perfiles que influyen en la toma de decisiones de parejas internacionales.
Una recepción en villa privada en Puente Romano
La recepción tuvo lugar en una de las villas de Puente Romano (Puente Romano Villa Collection), en un formato pensado para favorecer el networking y la inmersión en la experiencia Marbella: hospitalidad, privacidad, puesta en escena y capacidad para producir celebraciones a medida, especialmente valoradas en el segmento internacional.
La sorpresa de la noche: desfile exclusivo de Rafael Urquizar
El momento central de la velada fue un desfile en exclusiva de Rafael Urquizar, que presentó una selección de sus últimas propuestas para novia. La mayoría de los diseños pertenecían a “ADN”, una colección inspirada en el código que nos define y diferencia, concebida como un viaje al origen y a la esencia de cada mujer a través del lenguaje de la alta costura.
En pasarela, la propuesta reflejó los valores de la firma —sobriedad, atemporalidad, minimalismo y vanguardia— con líneas depuradas, volúmenes arquitectónicos y una elegancia sin artificios. En cuanto a materiales, destacaron tejidos nobles como raso, punto y crepé de seda, junto al neopreno como guiño contemporáneo, además de bordados artesanales y destellos metalizados en oro y plata. La paleta se movió entre blanco, marfil, nude perlado y oro, reforzando esa estética serena y luminosa que define la colección.
Quiénes son las wedding planners invitadas: perfil y mercados internacionales
El grupo ha estado formado por profesionales con experiencia en bodas de alto nivel y producción de celebraciones a medida, muchas de ellas con actividad orientada a clientes internacionales. Entre los perfiles participantes se encuentran Sergio Cárdenas (México), además de representantes de proyectos como Pasión Eventos, La Federica y Peonía Eventos.
A este grupo se ha sumado Rocío Martín, wedding planner con sede en Madrid y trayectoria consolidada en bodas de destino en España (península e islas). Trabaja cada año con un elevado porcentaje de parejas internacionales —en torno al 60 %—, especialmente de Estados Unidos, y también con clientes de Reino Unido, Suiza, Alemania, Francia y México, entre otros.
Qué aportan las bodas internacionales a la economía local
Más allá del impacto directo en hoteles y espacios, las bodas internacionales activan una cadena de valor amplia. Intervienen músicos, fotógrafos, decoradores, floristas, restauración y catering, además de empresas de transporte, producción y servicios. Y al tratarse de desplazamientos desde otros países, es habitual que las parejas y sus invitados alarguen su estancia y organicen fiestas y planes previos y posteriores a la boda, lo que multiplica el retorno para la economía local y refuerza la proyección del destino.
Fotos: Luisma Gómez Pozo
































