Hay personas que transmiten verdad, alegría interna y coherencia. Se lo notas en la mirada, en una calma interior y en un brillo en los ojos que ni se puede forzar ni pretende convencer a nadie. Así sentí a Laura Domínguez, responsable del Instituto Cudeca en Benalmádena, en la conversación que grabamos para el videopódcast y en nuestro encuentro anterior, alejado de cámaras.
Esta entrevista es para valientes, para quienes no tienen miedo de aprovechar una experiencia ajena para medirse, confrontarse y autoconocerse. Laura rezuma autenticidad en esta charla. Se muestra sin filtros, alejada del qué dirán. Ha llegado a este punto después de un proceso personal en el que ha tenido que desprenderse de muchas capas y personajes.
Ahora, al frente del Instituto Cudeca, Laura encarna una voz que pone en palabras lo que, de una u otra forma, han vivido muchas personas y, sobre todo, muchas mujeres. Lo hace sin dramatismo, sin impostura, con una honestidad que desarma. Por un lado, esa carrera en la que nos perdimos por “querer ser alguien” en el mundo laboral. Por otro, Laura habla del deseo de ser madre y de la no maternidad. Siete años intentándolo. Un recorrido duro, solitario, lleno de preguntas, culpa y una sensación de fracaso que corroe por dentro. El dolor no desaparece, pero se recoloca, y ella lo ha transformado en ponerse al servicio del amor a través de un voluntariado en AVOI y ahora, profesionalmente, en el Instituto Cudeca.
Sus tardes marcadas en la agenda para jugar con niños en el hospital son sagradas, innegociables. No hay nada más importante.
* Entrevista en video al final del artículo, Youtube, Spotify y las principales plataformas de podcasts.
Un giro profesional y la cuadratura del círculo
A Laura mucha gente la sigue asociando a etapas anteriores. A la formación, al marketing, a la comunicación. Ella misma lo cuenta: casi dos décadas en ese mundo, pasando por proyectos muy distintos, desde escuelas de negocio hasta una experiencia en una industria creativa tan particular como la de los videojuegos.
Y, de pronto, llega el Instituto Cudeca a su vida. Un giro que ella resume con una frase muy potente: ese momento en el que dices “ahora entiendo todo”. Una revelación que llegó cuando estaba preparada para ver los “para qué” de los retos que había atravesado hasta ese momento.
Comprobarás que la entrevista es muy humana, sin poses ni filtros. Habla desde el corazón.
Laura Domínguez desde el corazón
En la entrevista hablamos de lo que implica estar tan cerca de la muerte, tenerla tan presente. Ella no lo romantiza, pero mirarla de frente le hace relativizar lo que llamamos “problemas”. Y eso, contado así, sin pose, llega y sirve de espejo.
Hay una frase que se me quedó dentro desde que terminamos de grabar. Le pregunto por sus objetivos, por cómo se mira en esta etapa, y ella responde con una sencillez brutal: “Mi objetivo es ser yo”. Algo que parece tan obvio, realmente no lo es. Supone soltar mucha expectativa externa, la búsqueda de la aprobación y del reconocimiento. Cuando tú te reconoces, el mundo te busca. Y así ha sido. Justo cuando ya no busca situarse en ningún podio es cuando me brota esa necesidad de que la conozcáis y de que ella se muestre al mundo.
A partir de ahí habla de autocuidado, de límites, de ser más generosa consigo misma. De pedir perdón cuando toca. De la oportunidad que tenemos cada día para hacer las cosas con más conciencia.

El Instituto Cudeca: un lugar para eventos que sostienen una causa
En el episodio, además de conocer a Laura, hablamos del Instituto Cudeca como espacio. Y lo digo tal cual: mucha gente no sabe que existe o no sabe lo que ofrece.
El Instituto es un edificio pensado para formación, reuniones, congresos y encuentros profesionales. Está muy bien equipado, con salas que se adaptan a distintos formatos y un salón de actos que impresiona. Y tiene un valor añadido que cambia por completo la experiencia: celebrar un evento en sus instalaciones es también colaborar con la misión de Cudeca.
Es participar, de forma directa, en un proyecto que acompaña la vida hasta el final con dignidad.
Y hay algo más: el Instituto Cudeca no es solo un espacio para alquilar. También impulsa talleres y formación, parte de ella gratuita y parte con carácter solidario, orientada al público general y al autocuidado.
No te cuento más para que descubras todo lo que aporta esta entrevista. Vas a conocer a Laura Domínguez sin prisa, sin máscara y sin necesidad de fuegos artificiales.









