Fundación Olivares reunió en La Noria a socios, colaboradores y familias para compartir el balance de su actividad durante 2025 y avanzar algunas de las iniciativas que ya ha puesto en marcha en 2026. La entidad, que acompaña de forma gratuita a niños y niñas con cáncer o enfermedades crónicas complejas, ha atendido desde 2010 a casi 800 familias.
Una red de apoyo que sigue creciendo
La jornada informativa anual de Fundación Olivares volvió a poner el foco en algo esencial: el acompañamiento integral a las familias que atraviesan procesos especialmente duros. Durante el encuentro, celebrado en sus instalaciones de La Noria, la entidad presentó ante cerca de un centenar de socios y amigos el trabajo desarrollado a lo largo del último año y los nuevos proyectos que ya están en marcha.
Los datos reflejan la dimensión de esa labor. Solo en 2025, Fundación Olivares atendió a 275 familias y prestó 3.293 sesiones terapéuticas. Psicología, fisioterapia, logopedia, trabajo social y actividades lúdicas forman parte de una atención especializada que se ofrece de manera totalmente gratuita a menores gravemente enfermos y a su entorno familiar.
Nuevos servicios para responder a nuevas necesidades
Además del balance anual, la fundación aprovechó la cita para dar a conocer varias iniciativas impulsadas en 2026. Entre ellas, destaca la creación de un asistente virtual pensado para ofrecer acompañamiento a las familias en cualquier momento del día, un recurso que amplía la atención más allá de los horarios convencionales.
También se ha incorporado la terapia canina en la Unidad de Trastornos de la Conducta de la Alimentación, así como un servicio psicológico gratuito dirigido a niños y niñas que han perdido a su padre o a su madre a causa de una enfermedad oncológica. A ello se suma el convenio de colaboración con la Asociación Nena Paine, que permite desarrollar labores de voluntariado en el Hospital Materno Infantil con jóvenes con distintas capacidades intelectuales.
El valor de sentirse acompañado
Uno de los momentos más emotivos de la jornada llegó con el testimonio de varios padres y madres usuarios de la fundación. Sus palabras sirvieron para poner voz a una realidad que a menudo queda fuera de los focos: la importancia de sentirse sostenido, comprendido y acompañado durante la enfermedad de un hijo.
Más allá de los servicios concretos, la jornada dejó clara la dimensión humana de Fundación Olivares. Una entidad que ha construido, con el paso de los años, una red de apoyo real para cientos de familias malagueñas y que sigue ampliando recursos para responder con sensibilidad y eficacia a necesidades muy complejas.
En un contexto en el que el acompañamiento emocional, terapéutico y social resulta decisivo, el trabajo de Fundación Olivares confirma la importancia de contar con proyectos sólidos, cercanos y comprometidos con las personas.











