Cada 17 de enero, la devoción por San Antonio Abad —San Antón— vuelve a ocupar calles, plazas e iglesias de toda España. Es una fecha que conecta la memoria rural (cuando la salud de una mula o un rebaño era economía doméstica) y la vida urbana actual, donde los animales de compañía forman parte de la familia.
Más allá de la estampa, San Antón funciona como un recordatorio cultural: convivimos con el reino animal desde hace siglos. Y esa convivencia se celebra, aún hoy, con ritos muy concretos.
De eremita a patrón de los animales: el origen de una fiesta popular
San Antonio Abad es una figura ligada a los primeros siglos del cristianismo y a la tradición del retiro ascético. Con el tiempo, su imagen se asoció a la protección de los animales y, por extensión, al mundo campesino. En España, esa protección se tradujo en costumbre: llevar a los animales a bendecir como gesto de amparo, gratitud y prevención en pleno invierno.
En la práctica, la fiesta se ha mantenido porque se adapta: donde antes había animales de trabajo, hoy hay perros, gatos, aves, conejos… y la misma idea de cuidado.
Tres tradiciones españolas que son reales y están documentadas
Estas costumbres no son “leyendas bonitas”: siguen celebrándose —con variaciones locales— y están recogidas en agendas oficiales, medios y crónicas locales.
Las Luminarias (San Bartolomé de Pinares, Ávila): caballos y hogueras
En esta localidad abulense, la festividad incluye el paso de caballos entre hogueras como rito de protección/purificación. Es una de las imágenes más conocidas de San Antón en España y también una de las más debatidas por el bienestar animal.

Las Vueltas de San Antón (Madrid): la bendición y los panecillos
En Madrid, la Iglesia de San Antón y su entorno mantienen la tradición de las “Vueltas” y la bendición de animales en torno al 17 de enero. Además, se conserva la compra de los panecillos de San Antón como símbolo popular ligado a la fiesta.
El Marrano de San Antón (La Alberca, Salamanca): un cerdo “del pueblo”
La Alberca conserva una tradición histórica: un cerdo recorre el municipio durante meses, cuidado por la comunidad, y la celebración culmina con un acto solidario (rifa/subasta según el año y el formato local). Es una costumbre ampliamente recogida y con evolución reciente en algunas ediciones.

San Antón en Málaga: dónde se celebra de verdad (y cómo)
En la provincia de Málaga, San Antón también tiene presencia real y activa, especialmente en barrios y pueblos donde la devoción se mezcla con convivencia vecinal, gastronomía y bendición de animales. Muchas parroquias se suman bendiciendo en estas fechas a los animales en iglesias y plazas. Estos son solo algunos ejemplos.
Churriana: fiestas patronales y bendición de animales
Churriana celebra sus fiestas en honor a San Antón con programación popular (pregón, procesión, bendición y actividades de convivencia). La bendición se ha consolidado como uno de los momentos más esperados.
Málaga Este: romería de San Antón
El distrito Este mantiene su romería como cita de barrio y naturaleza, con formato de convivencia y programación propia.
Axarquía con sabor local: Canillas de Albaida, Sedella y Salares
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Canillas de Albaida celebra San Antón con misa y bendición de animales junto a la ermita, además de propuestas gastronómicas populares en su programación.
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Sedella reconoce oficialmente a San Antonio Abad como referencia patronal en su calendario festivo.
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Salares mantiene la fiesta con misa y procesión, situando el “día grande” en el domingo más cercano al 17 en muchos años.
Por qué seguimos celebrándolo hoy
San Antón ha cambiado de sentido sin perder su núcleo. Ya no se pide que el animal “rinda” en el campo. Se pide salud, se agradece compañía y se afirma una ética: cuidar de quien depende de nosotros.
Celebrarlo puede ser tan simple como acudir a una bendición, apoyar a una protectora local, revisar vacunas y chip, o recordar algo básico: el vínculo humano-animal también es cultura.












