La exposición Picasso Memoria y Deseo encara sus últimos días en el Museo Picasso Málaga. La muestra, abierta desde noviembre en las salas temporales del museo, podrá visitarse hasta este domingo 12 de abril, en horario de primavera de 10.00 a 19.00 horas, con entrada libre de 17.00 a 19.00 horas los domingos y último acceso a las 18.30 horas.
Comisariada por el catedrático de Historia del Arte Eugenio Carmona, la exposición toma como punto de partida el óleo Estudio con cabeza de yeso (1925) para adentrarse en una de las cuestiones más complejas y sugerentes del arte del siglo XX: la relación entre la memoria, el deseo y la construcción del sujeto moderno. El proyecto, impulsado por el Museo Picasso Málaga, ha contado con el patrocinio de la Fundación Unicaja y la colaboración de la Consejería de Cultura y Deporte.
Una exposición sobre Picasso y las tensiones del arte moderno
Picasso Memoria y Deseo no se limita a revisar una obra concreta del artista malagueño. A partir de esa pintura de 1925, admirada también por figuras como Dalí y Lorca, la muestra plantea una lectura amplia sobre las imágenes, los cambios de sensibilidad y las contradicciones de una Europa marcada en las décadas de 1920 y 1930 por el colonialismo, el nacionalismo extremo, la violencia política y los profundos deseos de transformación cultural.
En ese contexto, la exposición reúne más de un centenar de obras de distintas disciplinas, desde pintura y escultura hasta fotografía y cine. El recorrido sitúa a Picasso en diálogo con una constelación de creadores clave del arte moderno como Giorgio de Chirico, Fernand Léger, Jean Cocteau, Claude Cahun, Eileen Agar, Man Ray, René Magritte, Salvador Dalí o Federico García Lorca, entre otros.
El resultado es una propuesta ambiciosa, rica en matices y especialmente atractiva para quienes buscan una exposición que vaya más allá de la contemplación estética y proponga también una lectura intelectual del arte y de su tiempo.
El papel central de Estudio con cabeza de yeso
Uno de los ejes de la muestra es el valor singular de Estudio con cabeza de yeso, una obra que, en palabras de Eugenio Carmona, funciona casi como una “metapintura”. No solo marca una línea divisoria en la producción de Picasso, sino que condensa una tensión decisiva entre el peso de la memoria y el impulso del deseo.
Desde ahí, la exposición se abre a una investigación más amplia sobre cómo el arte moderno respondió a un presente atravesado por herencias del pasado y por una intensa necesidad de cambio. Esa dialéctica entre permanencia y transformación recorre toda la muestra y explica buena parte de su fuerza conceptual.
Un recorrido que conecta pintura, literatura, voz y experiencia
Uno de los elementos más singulares del proyecto expositivo es la instalación dedicada a las llamadas “constelaciones”de Picasso. Estos dibujos, realizados en 1924 durante unas vacaciones en Juan-les-Pins, conectan puntos y líneas para formar guitarras, mandolinas y otras figuras, y más tarde sirvieron de base para ilustrar La obra maestra desconocida de Honoré de Balzac.
La exposición incorpora este universo a través de un pasillo inmersivo en el que el visitante puede contemplar esos dibujos mientras escucha, en la voz del barítono malagueño Carlos Álvarez, fragmentos de la obra de Balzac en varios idiomas. Es uno de los momentos más envolventes del recorrido y una buena muestra de cómo la exposición combina investigación, relato y experiencia sensorial.
Grandes préstamos internacionales para una cita de altura en Málaga
Otro de los aspectos que refuerzan la dimensión de Picasso Memoria y Deseo es la nómina de instituciones y colecciones prestadoras que han hecho posible la muestra. Entre ellas figuran nombres como el MoMA, el Musée du Louvre, el Centre Pompidou, el Museo Reina Sofía, la National Gallery of Art, el Philadelphia Museum of Art, la Peggy Guggenheim Collection, el Museu Picasso Barcelona o la Fundació Gala-Salvador Dalí, además de otras colecciones públicas y privadas de gran relevancia.
Ese respaldo institucional sitúa esta exposición entre las propuestas temporales más destacadas que ha acogido el Museo Picasso Málaga en los últimos meses y confirma la capacidad del centro para articular proyectos de calado internacional desde la ciudad.
Últimos días para verla en el Museo Picasso Málaga
Durante su estancia en Málaga, la exposición ha mantenido una afluencia constante de visitantes y ha generado además una programación paralela de actividades educativas y culturales pensadas para profundizar en sus claves. Uno de sus momentos más destacados fue la conferencia del propio Eugenio Carmona en el Auditorio Christine Ruiz-Picasso, donde desgranó el sentido del recorrido y las ideas que lo sostienen.
Quienes todavía no la hayan visto tienen ahora su última oportunidad. Picasso Memoria y Deseo se despide este domingo 12 de abril y se presenta como una visita muy recomendable para esta semana: por la calidad de las obras reunidas, por la ambición del planteamiento curatorial y por la posibilidad de acercarse a un Picasso menos aislado y más conectado con los grandes debates artísticos y culturales de su tiempo.
Para quienes busquen un plan cultural en Málaga estos días, esta es una de esas exposiciones que merece la pena ver antes de que cierre.













