El Festival de Málaga ha inaugurado la octava edición del Espacio Solidario, una iniciativa que vuelve a situar la Plaza de la Merced como punto de encuentro entre cultura, inclusión y acción social. Del 7 al 14 de marzo, más de 40 asociaciones y entidades sociales de la ciudad participarán en una programación de acceso libre y gratuito impulsada por el Ayuntamiento de Málaga, a través del Área de Derechos Sociales, Diversidad, Igualdad y Accesibilidad, en colaboración con la Fundación “la Caixa”.
En el acto inaugural han estado presentes el alcalde de Málaga, Francisco de la Torre; la concejala de Cultura y Patrimonio Histórico, Mariana Pineda; el concejal de Derechos Sociales, Diversidad, Igualdad y Accesibilidad, Francisco Cantos; el director territorial de CaixaBank Andalucía, Ceuta y Melilla, Juan Ignacio Zafra; el responsable territorial de Andalucía, Ceuta y Melilla de Fundación “la Caixa”, Juan Carlos Barroso; y el director del Festival de Málaga, Juan Antonio Vigar.
Un espacio consolidado dentro del Festival de Málaga
La carpa del Espacio Solidario alcanza este año su octava edición convertida ya en una de las propuestas paralelas más reconocibles del Festival. Francisco de la Torre destacó durante la inauguración el crecimiento de esta cita, subrayando que cada año cuenta con una estructura mayor, reflejo del respaldo que ha ido ganando dentro de la programación.
También Juan Ignacio Zafra puso el acento en la dimensión colectiva del proyecto. El responsable territorial de CaixaBank en Andalucía, Ceuta y Melilla señaló que la participación de tantas asociaciones convierte esta iniciativa en un motivo de orgullo y en un rasgo diferencial del certamen malagueño. En la misma línea, Juan Carlos Barroso defendió el Espacio Solidario como un puente entre la cultura y lo social, una alianza estratégica para dar visibilidad a realidades que a menudo permanecen fuera del foco público.
Actividades gratuitas para visibilizar la labor social de Málaga
La programación mantiene el formato de ediciones anteriores, con actividades divulgativas abiertas al público y promovidas por las propias entidades participantes. Durante una semana, el espacio acogerá proyecciones, mesas redondas, talleres y conciertos con un enfoque transversal sobre distintas realidades sociales.
Entre los temas que abordará el programa figuran la infancia, la igualdad, la salud, las personas mayores, la violencia y la integración social. El objetivo no es solo mostrar el trabajo diario de las asociaciones, sino también acercarlo a la ciudadanía en un contexto de gran visibilidad como el que ofrece el Festival de Málaga.
Más de 40 asociaciones participan en esta octava edición
La edición de 2026 reúne a más de 40 asociaciones y entidades sociales de Málaga, entre ellas Cruz Roja, Fundación Cudeca, Fundación Andrés Olivares, Hogar Sí, Accem, Casa Ronald McDonald Málaga, Asociación Española Contra el Cáncer, Asociación Parkinson Málaga, Teléfono de la Esperanza, UMARefugia o el Programa Incorpora de Fundación “la Caixa”, entre muchas otras.
La diversidad de entidades participantes refuerza el carácter inclusivo del Espacio Solidario y amplía su capacidad para representar distintas causas y colectivos de la ciudad. Desde la salud mental hasta la atención a personas refugiadas, pasando por el acompañamiento social, la prevención, la memoria histórica o la atención a familias y pacientes, la programación vuelve a reflejar una red social amplia y activa.
Cultura y compromiso social, una alianza que crece
En el cierre del acto, Juan Antonio Vigar recordó que el Espacio Solidario nació hace ocho años con vocación humilde, pero con la intención clara de abrir un lugar donde mostrar distintas realidades sociales dentro del Festival. Ese propósito inicial, explicó, ha ido creciendo gracias a la implicación compartida de instituciones, patrocinadores y entidades sociales.
Con esta nueva edición, el Festival de Málaga refuerza una línea de trabajo que conecta la programación cultural con el compromiso ciudadano. El Espacio Solidario no solo suma actividades al calendario del certamen, sino que consolida un modelo de participación que da protagonismo a colectivos esenciales para la vida social de Málaga.
El resultado es una propuesta que amplía la mirada del festival y recuerda que la cultura también puede ser un lugar para escuchar, visibilizar y crear comunidad.

Un espacio consolidado dentro del Festival de Málaga








