La Térmica acoge hasta el 24 de mayo ‘El camino cuenta’, la primera retrospectiva de Violeta Lópiz, Premio Nacional de Ilustración 2025. La muestra reúne materiales de ocho de sus libros más representativos y propone un recorrido por el proceso creativo de una autora que ha convertido la duda, la revisión y el trabajo lento en parte esencial de su lenguaje artístico.
Una exposición sobre todo lo que no se ve de un libro ilustrado
La exposición, organizada en La Térmica, centro de cultura contemporánea de la Diputación de Málaga, permite entrar en el taller íntimo de Violeta Lópiz. Por primera vez, la ilustradora presenta de forma conjunta bocetos, pruebas, dibujos y distintos materiales de trabajo que muestran cómo nace una obra, desde la idea inicial hasta su publicación final.
La visita a la muestra pone el foco precisamente en ese camino previo que normalmente queda fuera de la mirada del público. Más allá del resultado final, ‘El camino cuenta’ reivindica el valor de los procesos creativos: el ensayo, el error, la intuición, la repetición y la selección.
Durante la presentación, el vicepresidente y diputado de Cultura, Manuel López Mestanza, destacó la importancia de recibir en Málaga una propuesta de estas características. Subrayó, además, que contar con una artista distinguida con el Premio Nacional de Ilustración 2025 permite reforzar la ilustración como un lenguaje artístico con capacidad para generar emoción, pensamiento y relato contemporáneo.
El universo de Violeta Lópiz: trabajo lento, intuición y raíz
El método de trabajo de Lópiz está marcado por la exigencia y la revisión constante. Esa forma de crear atraviesa toda la exposición y funciona también como su columna conceptual. La propia artista lo resume con claridad: su camino es el del trabajo lento, a veces inseguro, y precisamente ahí reside su forma de construir.
Ese universo no se limita al papel. En la muestra aparecen también objetos y materiales que amplían la experiencia visual: desde calcetines tejidos a mano hasta pequeñas casas de madera o telas que aportan movimiento y textura al recorrido. El resultado es una exposición viva, con capas, que ayuda a entender que ilustrar no consiste solo en dibujar, sino en pensar, probar y descartar.
Entre los proyectos presentes figuran títulos como ‘La verdadera historia de la rata que nunca fue presumida’ y ‘The Forest’, dos obras reconocidas por The New York Times en 2021 y 2018, respectivamente. Son libros que permiten comprender con nitidez el tipo de imaginario que ha consolidado a Lópiz como una de las voces más singulares de la ilustración contemporánea.
Una propuesta pensada también para disfrutar en familia
Uno de los valores de ‘El camino cuenta’ es su dimensión accesible. Aunque parte de una trayectoria artística sólida y reconocida internacionalmente, la exposición está concebida también para ser disfrutada en familia. La vinculación de la autora con el libro ilustrado infantil facilita una entrada cercana a públicos de distintas edades.
La muestra invita a observar cómo se construyen las historias a través de las imágenes y convierte ese proceso en una experiencia compartida entre generaciones. Hay en ella aprendizaje, pero también juego, observación y curiosidad. No se trata solo de mirar ilustraciones, sino de entender cómo se piensa una narración visual desde dentro.
Uno de los ejes del próximo Ancá La Térmica
La obra de Violeta Lópiz tendrá además un papel destacado en el próximo Ancá La Térmica, que se celebrará el 18 de abril. Esta cita continúa consolidándose como uno de los espacios de encuentro familiar más reconocibles del centro cultural, con una programación que combina conciertos, actividades participativas y acciones escénicas en un ambiente abierto e intergeneracional.
En ese contexto, ‘El camino cuenta’ se incorpora como una de las propuestas culturales centrales de la jornada, reforzando su vocación de acercar el arte y la creación contemporánea a públicos diversos.
Una autora con proyección internacional
Nacida en Ibiza en 1980, Violeta Lópiz vive entre la península y Perú y ha ilustrado más de veinte libros publicados en diez idiomas. A lo largo de su trayectoria ha trabajado con editoriales como Kalandraka, Anaya, Edelvives, Siruela, Macmillan, Oxford University Press o Enchanted Lyon, entre otras.
Su trabajo ha sido distinguido por instituciones de referencia como The New York Times o la Bienal ILUSTRARTE, y en 2025 recibió el Premio Nacional de Ilustración, uno de los reconocimientos más importantes del sector en España.
La exposición en La Térmica permite, por tanto, acercarse no solo a una selección de obras, sino también a la manera de mirar y de construir de una creadora que ha hecho del proceso una forma de expresión.
Quien visite ‘El camino cuenta’ no se encontrará solo con dibujos. Encontrará huellas, decisiones, pruebas y preguntas. Y ahí está, precisamente, una de las claves de esta retrospectiva: recordar que detrás de cada libro hay un recorrido silencioso que también merece ser contado.










Una autora con proyección internacional







