Las emblemáticas Cavas Freixenet, en Sant Sadurní d’Anoia, se han convertido este 26 de noviembre en el escenario de una experiencia diseñada para una nueva generación. Deleito y Freixenet han unido fuerzas para transformar el clásico brindis en un relato sensorial donde gastronomía, cava y ópera se viven con los cinco sentidos.
Bajo el concepto “No es una noche más, es La Noche”, la cena ha reunido a un grupo selecto de influencers, perfiles culturales y voces creativas que comparten una misma actitud: celebrar como un acto de creación.
Una alianza para una nueva generación de creadores
La colaboración entre Freixenet y Deleito nace de una idea compartida: actualizar el lenguaje de la celebración sin perder de vista el origen. Freixenet aporta su legado, su excelencia enológica y su papel como símbolo histórico del brindis. Deleito suma una narrativa gastronómica con enfoque sensorial y emocional, en la que cada plato cuenta algo y provoca una reacción.
“Hoy más que nunca, celebrar es un acto de creación. Esta alianza con Freixenet no busca simplemente acompañar una copa de cava con una buena cena, sino proponer una nueva forma de narrar lo que significa compartir: desde el sabor, sí, pero también desde la emoción, la estética, el arte y el asombro”, subraya Rai Recoder, director general de Deleito.
«Freixenet siempre ha sido sinónimo de celebración y hoy nuestra marca va más allá del momento brindis, ya que hay pequeñas ocasiones en el día a día que merecen ser celebradas disfrutando de una copa. En esta ocasión celebramos junto a Deleito, con una propuesta que habla el lenguaje de una nueva generación. Creemos que la verdadera innovación está en diseñar experiencias que sintamos como irrepetibles. Que dejen huella. Que no puedan contarse sin haberlas vivido», añade Maria Chiara Marchetti, directora de Marketing España de Grupo Freixenet.
Una narrativa que se vive con los cinco sentidos
La velada se ha concebido como una celebración íntima, estética y sensorial, en la que sabores, sonidos y emociones construyen una misma historia.
Deleito, reconocido por su enfoque disruptivo y emocional de la gastronomía, ha diseñado un menú que funciona como relato para los invitados VIP: Nico Millado, Gerard Estadella, Pedro Soley, Dorothy Collado, Edgar Padilla, Ander Puig, Luis Mas, Emilio Alcaraz, Arnau Marin, Alex Tous, Adri López, Maik Jacob, Mario Sánchez, Emily Sanches, Mariana Degener, Marc Mayol, Carlota Doménech, Mireya Salaet, Pepe Alcover y Mire Jordà.
Los asistentes han disfrutado de una cena elegante e íntima en el entorno histórico de las Cavas Freixenet. Cada plato se ha ideado para provocar una reacción, abrir conversación y despertar el paladar en maridaje con una selección exclusiva de cavas Freixenet, símbolo de tradición, sofisticación y carácter.
Más allá del menú y la música, la noche consolida una tendencia creciente en Cataluña: experiencias gastronómicas que integran arte, territorio y relato. En este caso, Freixenet y Deleito muestran cómo un producto patrimonial, el cava, puede dialogar con lenguajes actuales para generar nuevas formas de celebrar.

El Dúo Elafris: la luz de la música en las cavas
La capa musical de la experiencia ha corrido a cargo del Dúo Elafris, formado por la soprano Lily Holzman y la guitarrista Legna Tabares, que se conocieron en el Conservatorio del Liceu de Barcelona.
Elafris ofrece un repertorio de ópera y música clásica de alto nivel, con obras de compositores como Händel, Schubert o Fauré, además de música clásica española y piezas operísticas. Su nombre, que en griego significa “luz”, resume su propósito artístico: transmitir claridad, sensibilidad e inspiración en cada interpretación.
El dúo ha participado en diferentes experiencias inmersivas en las que la música se integra como parte de una narrativa sensorial. En esta ocasión, su actuación en directo ha convertido la cena en un viaje compartido entre oído y paladar, reforzando la dimensión emocional de cada maridaje.
Un menú en tres actos: hamburguesas gourmet y cavas de alta expresión
El menú diseñado por Deleito se ha articulado en torno a tres hamburguesas gourmet, cada una maridada con un cava Freixenet y con una pieza musical interpretada en vivo por el Dúo Elafris. Una estructura en tres actos que refuerza la idea de relato:
- Pollo BBQ + Freixenet Elyssia Pinot Noir + “L’abril” de Enric Morera
Esta primera propuesta unía una burger de pollo BBQ con Elyssia Pinot Noir. La pieza “L’abril”, ligera y luminosa, evocó la frescura de los primeros días de primavera, en sintonía con la sensación vibrante del plato y del cava. - Carbonara Trufada + Freixenet Cordón Negro + “Ständchen” de Franz Schubert
El segundo acto se centró en una Carbonara Trufada, intensa y envolvente, acompañada de Freixenet Cordón Negro. “Ständchen”, cargada de melancolía y esperanza, aportó un matiz dramático y elegante que dialogó con la profundidad del sabor y la estructura del cava. - Burgerfoie + Freixenet Elyssia Gran Cuvée + “Bachianas Brasileiras nº 5” de Heitor Villa-Lobos
La tercera burger, Burgerfoie, se maridó con Elyssia Gran Cuvée y “Bachianas Brasileiras nº 5”. Una pieza que fusiona tradición clásica y riqueza melódica brasileña, en línea con la singularidad, la elegancia y el punto de misterio de una propuesta de inspiración tártara.
Esta selección musical amplifica la percepción de los sabores y convierte cada plato en una experiencia multisensorial completa. Gastronomía, cava y música se entrelazan en una narrativa que el público no solo degusta, sino que también escucha.
Estética de lujo y momentos imprevisibles
Fiel al espíritu de Deleito, la experiencia ha dejado espacio para lo inesperado. Sorpresas integradas en el recorrido sensorial, detalles pensados al milímetro y una estética cuidada, con un código de vestimenta “Vintage Blue” y transporte desde Barcelona para todos los asistentes.
La noche en Freixenet no ha sido solo una cena. Ha sido un recordatorio de cómo la cultura puede transformar el simple hecho de compartir en algo más profundo. Una alianza donde dos marcas con lenguajes distintos convergen en un objetivo común: provocar, inspirar y conectar desde lo auténtico.
Porque cuando un territorio se escucha en una guitarra, en una voz y en una copa, también se comprende mejor. Y quizá ese sea hoy el verdadero arte de celebrar: convertir cada experiencia en una historia que nos conecta con lo que somos.
Al final, esta velada en el corazón del cava redefine lo que significa brindar, compartir y celebrar. Es una noche que no se cuenta: se vive.











